El
Observatorio de Televisión Responsable pretende
establecer un diálogo con los distintos agentes implicados
en la educación y en la comunicación audiovisual que analice:
•
Qué es la calidad
y en qué consiste la responsabilidad
social en la producción audiovisual.
• Cómo se puede investigar y evaluar
ésta.
• Qué beneficios sociales
aporta este valor dentro del sistema televisivo
• Ofrecer soluciones para
valorar la eficacia televisiva de manera
alternativa a la medición cuantitativa de audiencia.
En el
Observatorio de Televisión Responsable contamos con especialistas
del mundo de la comunicación y de la educación que, partiendo
de las situaciones, vivencias y necesidades del público
infanto-juvenil, pretende aunar esfuerzos para que la televisión
facilite y potencie un óptimo desarrollo la personalidad
de estos sectores más vulnerables de la sociedad.
Consciente
de la realidad social actual y del protagonismo educativo
de la televisión, Vermás busca promover espacios socialmente
responsables y una televisión, que en el marco de la convergencia
fomente producciones audiovisuales con valor añadido, a
través de un certificado de garantía de calidad propio.
¿Cómo?
A través de un sistema
de evaluación de la calidad, elaborado y
consensuado por un grupo de especialistas de distintas áreas
que constituyen un Observatorio independiente y sin ánimo
de lucro.
Fundamentalmente
se trata de promover la responsabilidad social corporativa
en el mundo de las producciones audiovisuales y en especial,
fomentar la sensibilidad de
los agentes de la comunicación social hacia
la responsabilidad y calidad de los contenidos, la capacidad
crítica del público y el derecho a la infancia del público
infantil.
990
son las horas que los niños
de entre 4 y 12 años destinan al año a ver la televisión,
30 más de las 960 horas que dedican a la escuela (contando
el tiempo de estudio); tal y como constata el Libro Blanco
publicado por el Consejo Audiovisual de Cataluña.
“Esta
tarea debe empezar -señala el citado Libro Blanco - por
una responsabilidad compartida, fruto del diálogo
entre las partes implicadas: la industria, los operadores,
las administraciones, los educadores y las familias. Se
trata de encontrar el punto de equilibrio para que los valores
de la industria y del mercado audiovisual, por un lado,
y los valores del civismo
y de la sociedad política, por otro, no se contradigan y
permitan que los niños y jóvenes encuentren un medio adecuado
a sus intereses, derechos y aspiraciones”.
El estudio
señala que el tiempo de consumo
televisivo entre los niños y niñas aumenta
en función de dos factores: la imposibilidad práctica de
desarrollar actividades alternativas a la de mirar la televisión,
y el bajo nivel de renta. Así pues, la televisión es más
influyente en niños y niñas de familias con menos recursos
y menos alternativas.
El Observatorio
promueve los premios Ver+
para profesionales y programas de la televisión socialmente
responsables con el fin de galardonar la calidad y el valor
social en el sector audiovisual.